Las buenas sensaciones y la grata experiencia del último viaje ONG han
hecho que RaD (Sf) afronte este año que acabamos de estrenar con ilusiones y
fuerzas renovadas después de un parón obligado por las circunstancias políticas
que afectaban a la zona en la que opera la ONG.
El encuentro con Mbarek, el enfermero que atiende a la población local y
que se encarga de distribuir la ayuda que le llevamos, fue decisivo para saber
que todavía queda mucho por hacer, pero que el Proyecto de Salud de RaD(Sf) está más vivo que nunca.
Sin embargo, una de las sorpresas más gratas que nos ha traído el
desierto de Merzouga es conocer a Aika, coordinadora en Marruecos de una ONG
ilicitana llamada África Nomadar con la que hemos
decido colaborar para tratar que la distancia geográfica entre nosotros y la población
local sea un poco más pequeña.
Nuestros 'colegas' ofrecen servicio de guardería, clases de español e
informática y curas de urgencia en coordinación con el enfermero. También dan
cobijo a una asociación de mujeres que luchan para sacar adelante un taller de
costura que les procure independencia, desarrollo y un futuro alentador.
Aika nos cuenta que tiene ante sí grandes retos, pero que el dinero se
acaba y que el altruismo ilimitado no da frutos ilimitados, aunque realmente es
la base de trabajos como el que se lleva a cabo allí.
En RaD(Sf) estamos convencidos de que la unión hace la fuerza y de que
muchos pequeños granos de arena hacen todo un desierto, tan hostil y mágico
como el que transitamos, así que por eso, y porque creemos en el empuje de África
Nomadar, hemos arrimado nuestro modesto hombro para caminar juntos.
Acompáñanos en esta travesía porque estamos seguros de que nos deparará
muchas satisfacciones como dice Aika, "in sha'a Allah" (si Dios
quiere).